Príncipe de todos mis palacios, si me pudieran dar a elegir, cómo y dónde yo quisiera morir. Contestaría acostada, víctima de un sexo exagerado. Sonriendo, mirando al techo con tu cabeza en mi pecho. Sabes me cuesta hacer este viaje, no es que tenga esperanzas, yo confío mucho en tu enseñanza, vos confía, confía en mi aprendizaje. Y si para nuestro amor no encuentro un buen adjetivo, es porque te amo mucho, mucho mas de te amo que te digo.
Entre el alcohol y algo más quedé moribunda, cansada ya de soñar. Hoy puedo hacer la canción más hermosa del mundo y besarte al despertar. Yo controlaba este juego al principio era la dueña, firmaba cualquiera papel y hoy sos el protagonista de todos mis sueños, soy esclava de tu piel.