Pecho a pecho. Nariz con nariz. Palma con palma. Estuvimos siempre tan cerca.
Muñeca con muñeca. Pie con pie. Labios que se sentían como el interior de una rosa.
¿Por qué cuando extiendo los dedos siento que la distancia se agranda entre nosotros?.
En esta cama estamos diez mil millas lejos. He estado pidiéndole a las estrellas por tu corazón mi rey.
Ojo a ojo. Mejilla con mejilla. Lado a lado. Estabas durmiendo junto a mi.
Abrazados desde el atardecer hasta el amanecer con las cortinas cerradas y una nochecita dentro de las sábanas.
Justo cuando sentía que debía renunciar a nosotros, tu volteaste y me diste una última caricia que hizo sentir mejor todo y aún así mis ojos echaron a llorar. Tan confundida quiero preguntarte si me amas pero no quiero parecer tan débil, tal vez eh estado soñando.
