31 de julio de 2011

Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana; y yo no estoy seguro sobre el universo.
Albert Einstein



Un sabio dijo eso pero a veces quisiéramos que otras cosas fueran infinitas. La vida no, porque saber que tiene un fin te hace disfrutarla más, valorarla y quizás lo olvidamos muchas veces pero hay momentos en la vida que te gustaría que fueran infinitos. Momentos que pasas con alguien que te gustaría que no tenga una terminación, un adiós. Sentimientos. Imágenes. 
Sería lindo poder conservar intacto el recuerdo de alguien, de algo o la conversación que tuviste con cada uno de sus gestos como si lo estuviera viendo de nuevo. Sí, recordamos pero no tal cual como lo vivimos y sería lindo tener la oportunidad de recordar infinitamente tal cual es el recuerdo y analizarlo una y otra vez, amarlo, cuidarlo, guardarlo y verlo cada vez mas perfecto en tu interior. Por que la perfección es un gusto, si existe pero esta en los ojos de cada uno. Igualmente, volviendo al infinito, jamás se preguntaron si de verdad existe y ciertas cosas no tiene fin. Sí, son las 4.04 a.m y empezas a mirar fotos y hacerte preguntas que probablemente no tengan sentido alguno.