25 de julio de 2011

Nos vimos y las cosas no salieron como quizás estuve planeando, por ende no volvimos pero si hablamos un montón, me desahogué mucho y vos también. Me dijiste algo que jamás pensé que habías hecho, me diste ese "¿Por qué?" que tanto busqué, era el que menos se me paso por la cabeza pero ya es tarde para enojarse y ahora sé que si hubieras tenido el valor de decírmelo en el momento debido, las cosas serían diferentes, lo sabes, lo admitís y eso me alcanza. Me alcanza que no te perdonas a vos mismo, que aceptas el cagón pelotudo que sos (algo que salió de tu boca, mi alegría fue increíble cuando te escuché). 
Quizás este no seas nuestro momento, quizás tengamos uno dentro de muchos años, meses o simplemente no lo volvamos a tener pero de una cosa estoy segura que siempre vamos a estar presentes en la vida del otro porque no vamos a arruinar toda la amistad de casi 17 años por una relación. Te amo, a vos, la persona que sos con todos tus defectos y virtudes porque de eso se trata del amor. Yo te amo completamente, por fuera y por dentro, no solo como un novio, como todo lo que representas en mi vida y sé que vos a mi, como me dijiste una vez. 
Estoy feliz, no sufrí. Al contrario, sentí dolor cuando me di cuenta que te ibas a ir sin escucharme por cagona pero pude tomar el valor que a vos te hizo falta y enfrentarte (lo reconociste).
Gracias por decirme todo, hasta lo que odie saber pero me demostraste que nada de lo que vi, sentí fue mentira. Que cada recuerdo que tengo con vos fue cierto que como vos mismo dijiste "cada te amo que te dije, era cierto, nunca te mentí y fuiste lo mas importante en mi vida, me hiciste el pibe mas feliz". Fue hermoso escuchar eso, a pesar de que esté en pasado pero si lo pienso a vos también te describo así. 
Gracias por todo lo que me diste y espero que jamás te apartes de mi, porque eso jamás te lo perdonaría. Gracias por escucharme, por aceptar tu error, en fin vos sabes.