Yo creía tus mentiras y tu reías a mi espalda. Te di toda mi fuerza, mi ilusión y en cambio me dejas, sola confusa y llena de desilusión. El dolor, que dejaste al pisar mi corazón.
Siempre fuerte, siempre débil.
Terminar, regresar, nada es estable.
No hay nada que decir, ya no tienes que mentir. No existe un perdón, no existimos tu y yo, no aguanto tu actitud.
