20 de agosto de 2011

Si me cansé de esperar fue porque mi tiempo no curó ni una herida.
Si me cansé de olvidar fue porque el olvido es la pastilla suicida.
Si me cansé de perdonar fue porque cuando duele, nunca se olvida.
Si me cansé de mentir fue porque la verdad lastima solo al principio.
Si me cansé de dormir fue porque al sueño, no lo sueño dormida.
Si me cansé de obedecer, de ser correcto. Me corresponde ser obediente a mi parecer.