Empezamos increíble, una conexión innegable. Te juro que pensé que eras el indicado para siempre. Tu amor era como una pistola cargada, disparaste y me derribaste como a todas porque todas son reemplazables cuando eres incapaz de llegar mas allá de lo superficial.
¿Adivina qué? Otro juego terminado. Yo me quemé pero tu eres el verdadero perdedor, no sé porque he desperdiciado mi tiempo contigo. Eres una mala noticia, una historia repetida, no se puede confiar en un tramposo en serie. Eres bueno como zorro pero apestas en el amor.
Jugaste conmigo como un aficionado, luego me apuñalaste como un asesino. Estoy dada por muerta, otra de tus víctimas. No es como si fueras impredecible pero te desempeñas tan convincentemente. Sé que no es nada personal, es sólo negocio como de costumbre, eres bueno en lo que haces.
Ahora me siento un poco mal por ti, nunca vas a saber lo que se siente tener alguien a quien recurrir. Otro día, otra cama, es tan solo un juego dentro de tu cabeza. Apestas en el amor.
No hay dolor mas grande, como el dolor del alma.
