Hoy me despierto y miro por la ventana. Es tarde y el cielo tiene un tinte raro, medio azulado, medio naranja. Tengo sabor a vos en los labios, y una sensación rara entre los dedos. Sin tocar el celular, sin prender la luz, miro el techo blanco. La fecha me desconcierta. Me siento entre las sábanas desordenadas y pronuncio tu nombre en silencio. Que difícil que es extrañarte.